La guerra con Target Country iba bastante bien hasta que un gran contingente de nobles Finlandeses, autodenominados la Liga de Anjala, nos traicionó. No solo se reunieron en secreto con nuestros enemigos, sino que lo hicieron con la esperanza de que Target Country apoyara a cambio su intento de formar un estado independiente para los Finlandeses. Este tipo de perfidia se resolvería normalmente con unas cuantas ejecuciones bien merecidas, pero no podremos ganar esta guerra sin el ejemplar liderazgo militar que proporcionan estos oficiales. Sin embargo, si capitulamos, pareceremos débiles por permitir que nuestros propios oficiales exijan traiciones a su propio soberano. Debemos decidir cuidadosamente qué resultado es el menos perjudicial para la posición de Country en el escenario mundial.
1196desc = flavor_swe.23.descLa guerra con Target Country iba bastante bien hasta que un gran contingente de nobles Finlandeses, autodenominados la Liga de Anjala, nos traicionó. No solo se reunieron en secreto con nuestros enemigos, sino que lo hicieron con la esperanza de que Target Country apoyara a cambio su intento de formar un estado independiente para los Finlandeses. Este tipo de perfidia se resolvería normalmente con unas cuantas ejecuciones bien merecidas, pero no podremos ganar esta guerra sin el ejemplar liderazgo militar que proporcionan estos oficiales. Sin embargo, si capitulamos, pareceremos débiles por permitir que nuestros propios oficiales exijan traiciones a su propio soberano. Debemos decidir cuidadosamente qué resultado es el menos perjudicial para la posición de Country en el escenario mundial.
1197outcome = neutral
1198historical_info = flavor_swe.23.historical_infoGustavo III, el «rey del teatro», declaró la guerra a Rusia en verano de 1788. Sus principales objetivos eran reivindicar el honor del ejército sueco, reconquistar algunos territorios que Rusia les había arrebatado en guerras anteriores y, tal vez lo más importante, poner fin a las constantes injerencias rusas en la política sueca. En aquel momento, Suecia contaba con una magnífica flota y un ejército bastante eficaz, pero la mayor parte de los oficiales eran más bien políticos y no soldados. La hueste sueca inició su marcha hacia San Petersburgo y logró algunas victorias menores a pesar de la férrea resistencia de los oficiales. El 12 de agosto, un grupo de 112 oficiales de la nobleza finesa formó la «Liga de Anjala» y empezó a negociar con los rusos tres declarar que la guerra era ilegal y plantear un Estado finlandés independiente. Esto echó por la borda cualquier esperanza de una victoria sueca, ya que el rey se encontraba en una posición difícil para ejecutar a los traidores y reemplazarlos.